El problema
Comparar precios entre supermercados es una tarea que todos saben que conviene y casi nadie hace, porque el esfuerzo no compensa el ahorro de una compra individual.
La única forma de que funcione es que registrar lo que compraste no cueste nada. Si hay que tipear producto por producto, la aplicación se abandona la segunda semana.
Qué construimos
Una aplicación para iOS y Android donde la boleta hace el trabajo:
- Lectura automática de boletas desde la cámara: se fotografía y los productos quedan registrados.
- Comparación de precios entre cadenas, organizada por categorías.
- Control de gasto mensual, con el detalle de cuánto se llevó cada compra.
- Listas de compra y un sistema de puntos que premia registrar las boletas.
Las decisiones que importaron
Todo el diseño gira en torno a bajar el costo de registrar. La cámara es una de las cinco entradas fijas de la aplicación, no una función escondida en un menú.
Los puntos no son un adorno: resuelven el problema real de que el beneficio de comparar precios aparece recién después de varias compras. Dan una recompensa inmediata mientras se acumula el historial que hace útil al resto de la aplicación.
Al ser producto propio, lo llevamos completo: idea, diseño, desarrollo, publicación en las tiendas y las actualizaciones posteriores.