Proceso
Un proceso definido, para que en cada momento sepas qué está pasando, qué viene después y qué se espera de ti.
Vista rápida
Cinco etapas. Las dos primeras son sin costo y sirven justamente para decidir si vale la pena seguir.
Una conversación de media hora, sin costo y sin compromiso. Queremos entender cómo funciona tu negocio hoy y dónde se te va el tiempo o el dinero. Todavía no hablamos de tecnología.
Al final de esta etapa te decimos con honestidad si creemos que podemos ayudarte. A veces la respuesta es que no necesitas desarrollo a medida, y también te lo vamos a decir.
Escuchamos, preguntamos por las excepciones de tu proceso y proponemos por dónde partir.
Que vengas quien conoce la operación de verdad, no solo quien aprueba el presupuesto.
Definimos el alcance por escrito: qué entra, qué queda para más adelante y qué no se hace. Ese documento es el que fija el precio, así que vale la pena discutirlo en detalle.
Después dibujamos las pantallas principales y te las mostramos. Es mucho más barato cambiar un diseño que cambiar un sistema ya construido, y por eso insistimos en que aquí nos digas todo lo que no te calce.
Documento de alcance, diseño de las pantallas clave y la propuesta con el precio cerrado.
Revisar el alcance con calma y ser exigente. Todo lo que se detecte aquí sale gratis.
Desarrollamos por partes y te mostramos avances funcionando cada cierto tiempo. No informes de progreso: el sistema real, para que lo pruebes.
En proyectos largos las primeras partes entran en uso antes de que el resto esté listo. Es la mejor forma de detectar temprano si algo no calza con la realidad del día a día.
Desarrollo por etapas, con demostraciones periódicas de lo que ya funciona.
Que alguien de tu equipo pruebe cada avance. Un comentario a tiempo evita rehacer trabajo.
Marcha blanca: tu equipo usa el sistema con datos reales mientras el método antiguo sigue disponible. Es la etapa donde aparecen los casos raros que ninguna reunión anticipó.
Ajustamos hasta que el sistema responda al día a día, no solo a la demostración. Recién ahí lo damos por entregado.
Corrección de fallas, ajustes de uso y capacitación al equipo.
Usarlo de verdad durante la marcha blanca. Un sistema que nadie probó falla el primer día.
Aquí empieza el plan mensual, si decides tomarlo. Mantención, respaldos, ajustes y mejoras a medida que el negocio cambia.
Es opcional y se suspende cuando quieras. El sistema y los datos son tuyos en cualquier caso: no quedas amarrado a nosotros para poder seguir operando.
Soporte con prioridad, mejoras mensuales y aviso cuando algo conviene actualizar.
Contarnos cuando el negocio cambie. El software debería cambiar con él.
Lo que más atrasa un proyectoNo es el desarrollo. Es esperar una respuesta del cliente para poder seguir.
Por eso en cada etapa dejamos escrito qué necesitamos de ti y cuándo. Un proyecto con alguien atento del otro lado avanza en la mitad del tiempo que uno donde las dudas quedan sin responder una semana.
Siguiente paso
Media hora de conversación, sin costo y sin compromiso. Al final te decimos con honestidad si podemos ayudarte.